Conóceme

¡Hola! 

Soy Zaida, y me defino cómo mamá y diseñadora.

Nací, crecí y estudié en Barcelona. Aunque también me siento un poquito de Orea, un pueblecito que se encuentra en el maravilloso entorno del Parque Natural del Alto Tajo, ya que mi padre y 3 de mis 4 abuelos son de allí.

El amor llamó a mi puerta desde Madrid, dónde me vine a vivir en 2008. Así que tengo dividido el corazón dividido entre los tres sitios.

Esto, sumado al trabajo de mi padre, por el que viajaba mucho, hace que me considere un poquito nómada, de ahí el guiño a un tipi que hay en la A del logotipo de CreA Momentos.

“¿Qué es eso de diseño gráfico?” Esa era la eterna pregunta cuando, con menos de 10 años, ya tenía claro que de mayor quería ser diseñadora gráfica, y es que hace más de 20 años era un mundo desconocido. También me atraía la psicología, la arquitectura y ser policía, pero en la balanza siempre terminaba ganando el diseño.

Enfoqué mi vida y mis estudios en aprender cada detalle de este oficio, para cumplir mi sueño. Tuve la suerte de estudiar diseño en una de las mejores escuelas de arte, Escola Llotja, de Barcelona.

Durante los primeros años trabajé en dos estudios de diseño gráfico, con grandes clientes cómo Bacardi, Leche Pascual, Orange o Mercadona. También trabajé en el departamento de diseño de una conocida marca deportiva. 

Hasta que la decisión de ser madre cambió completamente el rumbo de mi vida. Y es que, “casualmente” al anunciar mis dos primeros embarazos, dos de las empresas dónde trabajaba decidieron prescindir de mis servicios. Y al vivir a 600 km de mi familia, me planteé la vida de otra forma. Empecé a considerar otros caminos que me permitieran conciliar.

Tengo tres preciosas niñas (que voy a decir yo…), Danae, Noa y Vega. Ellas tienen la maravillosa culpa de haberme lanzado a la aventura del emprendimiento.  

 

A día de hoy compagino mi trabajo en Crea Momentos con el de freelance de diseño para empresas. Ambas cosas me llenan plenamente, porque cómo dijo Confucio “elige un trabajo que te guste y no tendrás que trabajar ni un día de tu vida“.

Y aunque a veces esto de emprender siendo autónoma sea duro, aunque pase noches en vela sacando todo adelante, aunque a veces tenga que sacar mil brazos de pulpo para llegar a todo, cuando recibo vuestros mensajes de agradecimiento al recibir vuestros pedidos ¡se que todo merece la pena!